01 · Ensayos /Vol. 01 · Nº 01 /Abstracto Nº 001

Un bocata de calamar y un vermut, por favor

Notas de mi primer vipassana, retiro de meditación y silencio de 10 días

Introducción

La vida te regala experiencias, y está en ti decidir si las recordarás con dicha y amor o si serán recuerdos difíciles de procesar.

Durante los últimos 10 días me desperté a las 4 a. m., no por ansiedad, sino por decisión. En cuanto me despertaba tomaba un baño rápido y ahí descubrí algo; a pesar de estar en total silencio, había un playlist perpetuo sonando en mi cabeza. Al principio pensé que eran canciones completamente aleatorias y, al cabo de unos días, me di cuenta de que tenían mensajes profundos que procesaría en el tiempo por venir.

El repertorio que sonó fue desde Juan Gabriel a David Bowie, de Banda MS a Cameron Winter, pasando por una alta dosis de Little Jesus, Julieta Venegas y, como no podía faltar, Bad Bunny.

Hoy te cuento cómo viví la experiencia de un curso de meditación de 10 días, en silencio. Este silencio no le prohibió a mi mente confeccionar de forma totalmente inconsciente un constante flujo de canciones sonando, al cual yo bailé, reí, lloré, me distraje y disfruté. Te cuento algunos de los momentos que me acompañarán por el resto de mi vida.

Puedes encontrar el playlist de estas canciones aquí.

“God is real, God is real I’m not kidding, God is actually real I’m not kidding this time I think God is actually for real God is real, God is actually real God is real, I wouldn’t joke about this I’m not kidding this time”

$0 Cameron Winter

Índice

Introducción

¿Cómo llegué aquí?

Luis Daniel Beltrán

Ramón Basanta

FAQs

El inicio

La sensibilidad

La creación

Los sueños

Las estrellas

El trabajo

El dolor

La amistad

La familia

La conclusión

El bocata y el vermut

¿Cómo llegué aquí?

Hace poco entendí que mi camino de autoconocimiento empezó alrededor de cuando tenía 5 o 6 años. En ese momento descubrí que podía pensar; mis tíos y primeros maestros me mostraron las primeras superficies de la meditación, y mi madre inició a escarbar el laberinto de mi mente con sus capacidades psicoanalíticas. En el escrito “Esto no es consejo espiritual” cuento mi camino con más detalle.

Ahora te quiero contar sobre dos amigos que fueron instrumentales para que viviera esta experiencia.

Luis Daniel Beltrán

Dani es una de esas personas que simplemente emana buena energía. Emana tan buena energía que probablemente su rating como pasajero de Uber sea 5 de 5 estrellas, no solo Ted Lasso puede lograr esto. Conocí a Dani en 2021, cuando grabamos un podcast en Espacio Cripto; lo invitamos porque él fue la persona que introdujo a Lalo (mi co-founder en Espacio) a todo el mundo del blockchain. Mantuvimos una relación cordial y, cuando levantamos dinero para lanzar Bando, él fue una de las primeras personas a las cuales les pitcheamos. En el primer pitch nos dijo: “Está padrísimo, y yo le invierto a lo que ustedes hagan.” Recuerdo a la perfección esa llamada casi como una fotografía del escritorio en el que trabajaba en el barrio de Jerónimos en Madrid.

En 2024 Dani fue promovido a título de maestro y amigo en mi escala personal. Visitó Madrid por unos días y por primera vez pasamos varias horas en persona. Ahí descubrí un lado profundo y fascinante de Dani. Comprendí que, si él hubiera vivido durante la Edad Media, su vida habría tomado alguno de estos 3 caminos:

1. Hubiera hecho algo digno para santificarlo.

2. La Inquisición le habría perseguido a muerte.

3. Hubiera muerto en un experimento de alquimia.

Unos meses antes de iniciar mi viaje de 7 semanas por Europa le marqué y le dije: “Dani, quiero hacer un retiro de silencio, ¿qué me recomiendas?” Simplemente contestó: “Vipassana, eso es lo que te recomiendo.” En ese momento me apunté al retiro.

También le platiqué que unas semanas antes de emprender mi aventura veraniega iba a hacer una terapia con una alta dosis de psilocibina 🍄. Dani me respondió con una analogía perfecta que en ese momento no entendí y hasta me pareció exagerada:

“Imagínate que tu conciencia es como una montaña con un hermoso bosque en la cumbre. Las sustancias como la psilocibina son como si un helicóptero te recogiera en tu casa, te llevara a ese bosque, te botara ahí y tuvieras un par de horas para explorar ese increíble lugar. Luego ese mismo helicóptero te recoge y te lleva a tu casa.

Vipassana es como empacar una mochila y escalar la montaña hasta llegar a la cumbre. Es un camino de arduo trabajo, mucho más largo; a final de cuentas llegas al mismo lugar pero con mucha más información y menos distorsión. Es escalar sin atajos y con la posibilidad de conocer en mucha más profundidad ese gran bosque.”

Después de hacer la terapia con psilocibina pensé, “Dani está exagerando. ¿Cómo podría ser posible llegar al mismo lugar de lo que acabo de experimentar?” Durante los primeros 3 a 5 días en el retiro pensaba que claramente Dani exageró con su analogía. A partir del día 7 lo entendí. Tiene razón. Yo llegué a tener las mismas sensaciones de amor, profunda creatividad, claridad cristalina; solo sin una tan fuerte distorsión psicodélica del momento presente. El pago es que tienes que invertir 30 veces más tiempo (lo calculé) y una cantidad incuantificable de más esfuerzo.

Dani es un sabio.

Ramón Basanta

Ramón es el fundador de Atma, el estudio de yoga y meditación que está convenientemente a 3 minutos caminando de mi casa. Descubrí Atma una noche aleatoria de 2025 cuando me encontraba tomando una cerveza en uno de los bares alrededor de la Roma. Una persona que acababa de conocer señaló el edificio de Atma y me dijo: “Ahí dan meditaciones muy cool.” Tomé eso como una señal y empecé a ir a las clases de yoga en Atma.

Desde el inicio, las clases de asanas (posturas) me parecieron muy buenas. Honestamente me molestaba que cobraran 50 MXN por rentar un mat. Entonces entendí que probablemente hacían eso para filtrar y que practicantes más serios fueran a Atma. Ese fin de semana compré el primer mat de yoga en mi vida.

Después Pau fue a una de las sesiones de meditación con Ramón y me dijo: “Tienes que ir a estas meditaciones, te van a encantar.” Acertó profundamente. Hoy si estoy en la CDMX, me encontrarán en Atma en las clases de Ramón.

Esas sesiones me inspiraron a hacer una certificación de yoga de 200 horas, que recomiendo ampliamente a cualquier persona que esté interesada en la filosofía, la práctica física y la meditación. Ahí Ramón se convirtió en mi maestro y amigo; creo que lo que selló la amistad fue pagar la certificación en bitcoin. ![[CleanShot 2026-09-04 at 11.49.44@2x.png|253]]

Le conté a Ramón sobre mi aventura por venir con vipassana y me dio un par de instrucciones preparatorias. Hoy, al tener el tiempo de procesar todo lo que viví en los pasados días, comprendo que las enseñanzas que Ramón me ha compartido durante los últimos años fueron instrumentales para que pudiera disfrutar al máximo esta experiencia. Aunque es cierto que puedes afrontar esta aventura sin ninguna práctica previa de meditación y con cero conocimiento de conceptos filosóficos del budismo/hinduismo, llegar con algo de contexto en mi mochila potenció mi camino.

Mi mejor forma de poner en palabras la ayuda que Ramón ha significado es recordando lo que le dije el último día de la certificación que impartió.

Mi camino de conocimiento espiritual había sido solitario y autodidacta hasta hace un año, esto fue por muchos factores dignos para otro ensayo. Mi práctica de meditación comenzó de forma itinerante hace alrededor de 10 años y fue por medio de mi investigación y curiosidad propia. En ella hubieron libros, podcasts, pláticas, apps y muchos experimentos. Genuinamente pensé que era un camino solitario, sobre todo porque no me suscribo a la idea de que en occidente haya gurús con profundas respuestas. Hoy entiendo que en este lado hay muy pocas personas iluminadas (realmente creo que ninguna, pero los absolutos siempre mienten), pero sí hay individuos que han explorando lares de la conciencia que para mí eran inexplorados. Ahí le dije a Ramón:

“Para mi has sido como el guardabosques de la conciencia. Una persona que con diligencia procura este bosque, te lo topas en tu propia exploración y te dice ‘Si quieres llegar a este o tal lugar, el camino más rápido es por ahí.’ Luego le toca a cada quien explorar ese camino y forjar su criterio para ver si es verdad o fueron direcciones falsas. Yo estoy en ese camino de exploración.”

Así llegué aquí.

Sé que probablemente tienes un gran número de preguntas sobre cuestiones tácticas del retiro; te compartiré una breve serie de FAQs y después te contaré las reflexiones más profundas que hoy logro recordar.

FAQs

Seré lo más breve posible con estas FAQs porque no son el enfoque de este escrito y al mismo tiempo considero importante compartir este contexto. Lo que leerás es mi perspectiva y cada respuesta tiene una mucho mayor profundidad que te invito a explorar.

  • ¿Qué es vipassana?
    Es la práctica de meditación que descubrió Budha hace 2,500 años para alcanzar la total liberación. Al alcanzar el grado más alto de iluminación Budha dedicó los siguientes 45 años de su vida a compartir y esparcir esta práctica a cualquier persona que tuviera la disposición de aprenderla. Al morir Budha esta práctica se fue diluyendo poco a poco hasta desaparecer casi por completo 450 años después de su muerte. La leyenda cuenta que un grupo de devotos monjes en Birmania (hoy Myanmar) mantuvieron la técnica viva y la fueron comunicando incansablemente de maestro a discípulo por siglos. Estaba escrito que 2,500 años después de la muerte del Budha vipassana se iba a esparcir por el planeta y para el bien de la humanidad.

  • ¿Debo ser budista o religioso para practicar vipassana?
    No, las enseñanzas y prácticas son completamente laicas. La persona que inició a esparcir esta técnica fue S. N. Goenka y él no estaba afiliado a ninguna religión. Durante los 10 días del retiro te reafirman constantemente que cualquier persona ya sea católico, judío, hinduista, maradonista, lo que sea, puede practicar vipassana.

  • ¿Cuál es el objetivo?
    Ver con claridad cómo funciona tu experiencia interna y dejar de reaccionar automáticamente a ella. Esto quiere decir observar con atención tus sensaciones, emociones, pensamientos o cualquier impulso que tengas, comprender que estas aparecen y desaparecen constantemente, para al final lograr tener total ecuanimidad ante ellas.

  • ¿Cómo es la práctica?
    Básicamente es sentarte en silencio y dirigir tu atención alrededor del cuerpo para ver cómo emergen y desaparecen sensaciones. No hay visualización, canto de mantras, manifestación, rezo a deidades, o cualquier otro tipo de meditación que puedas pensar.

  • ¿Dónde fue?
    Yo lo hice en Dhamma Sacca, el centro de meditación a 2 horas de Madrid, muy cercano a Candeleda. Es un lugar hermoso específicamente diseñado para hospedar y ejecutar retiros de vipassana. El centro puede llegar a hospedar a más de 110 meditadores al mismo tiempo y más de 20 voluntarios. En mi caso, hubo alrededor de 100 meditadores en el retiro conmigo. Los cuarteles de mujeres y hombres están completamente divididos y no hay interacción con el sexo opuesto durante los 10 días.
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  • ¿Qué quiere decir que estás en silencio?
    Durante los 10 días te suscribes a un concepto que es el noble silencio. Esto quiere decir suspender casi por completo la comunicación con cualquier persona a tu alrededor para maximizar el tiempo que ves hacia adentro. Esto quiere decir no hablar, no ver a los ojos a las personas a tu alrededor, no comunicarse con gestos, notas, etc. Solo puedes hablar con el equipo de voluntarios en caso de necesitar algo, y más importante, hablar con el maestro que está presente durante las sesiones de meditación.

  • ¿Puedes llevar libros, tu celular, o algo para escribir?
    Está recomendado no llevar nada para escribir o leer. Cuando inicia el retiro te quitan tu celular, computadora y llaves del coche.

  • ¿Cómo son los horarios?

    • 4:00 suena el gong despertarse.
    • 4:30–6:30 meditación en el meditation hall o en tu habitación
    • 6:30–8:00 desayuno y descanso
    • 8:00–9:00 meditación grupal obligatoria en el hall
    • 9:00–11:00 meditación en el hall o en tu habitación.
    • 11:00–12:00 comida principal, todo es vegetariano por 10 días
    • 12:00–13:00 descanso; posibilidad de hablar brevemente con el maestro. Aquí una siesta es fundamental para mantener la energía alta
    • 13:00–14:30 meditación en el hall o en tu habitación
    • 14:30–15:30 meditación grupal obligatoria
    • 15:30–17:00 meditación en el hall o en tu habitación
    • 17:00–18:00 merienda, que es solo una fruta.
    • 18:00–19:00 meditación grupal obligatoria
    • 19:00–20:15 charla de Goenka sobre la práctica y la filosofía detrás de ella. Básicamente es un podcast sobre la filosofía del vipassana.
    • 20:15–21:00 meditación final
    • 21:00–21:30 posibilidad de hacer preguntas al maestro.
    • 21:30 retiro a las habitaciones; luces apagadas poco después.

    En total, son alrededor de 10–11 horas de meditación al día. Yo medité entre 6 y 8 horas al día, generalmente en las sesiones no obligatorias tenía sesiones de alrededor de 40 minutos y luego 15 minutos para estirar las piernas y caminar.

  • ¿Qué comía?
    Durante los 10 días comes completamente vegetariano, con la comida que cocinan un grupo de voluntarios. No es una experiencia culinaria increíble, pero es bastante reveladora. Por ejemplo, al día 4 entendí que me encanta el pan con mantequilla. No tiene que ser ni buen pan ni buena mantequilla, solo la combinación es sublime.

  • ¿Cuánto cuesta?
    Nada, es totalmente gratis. Al final del retiro estás incentivado a donar lo que puedas. Tus costos de estancia y alimento son totalmente sufragados por donadores previos. También hay un equipo de alrededor 15 voluntarios y 2 maestros que no cobran nada por su servicio.

  • ¿Dónde puedo hacer un vipassana?
    Hay 270 centros de vipassana en el mundo que siguen esta tradición, hacen retiros de 3, 10, 20 y más días, y no cobran nada por ellos. Aquí puedes encontrar la lista completa.
    En México hay un centro en Valle de Bravo, aquí puedes ver los siguientes retiros que hay.

  • ¿Dónde puedo saber más sobre vipassana?
    En este sitio puede encontrar mucha información para adentrarte.

El inicio

Durante estos 10 días tuve profundas realizaciones, algunas de las sesiones de meditación más enriquecedoras de mi vida, sueños que rayan en lo psicodélico y muchas otras experiencias. Al pasar tanto tiempo meditando, tu cerebro cambia, tu espíritu emerge y tu cuerpo cede ante la lucha. Para mí es como tocar una fibra conocida pero que era inaccesible, porque no conocía el camino para llegar a ella. Hoy que escribo esto siento una profunda felicidad y agradecimiento. El mensaje principal es que tenemos una vida llena de plenitud y está en nosotros aprovecharla. Te cuento mis realizaciones.

“Estoy caminando, conciencia y libertad Camino despierto Camino despierto Algo está cambiando en mí Puedo verlo”

Algo Está Cambiando Bomba Estéreo

La sensibilidad

Yo soy una persona naturalmente sensible. De toda la vida he tenido una alta capacidad para conectar con mis emociones, y en los últimos años esto ha sido potenciado. Nunca a estos niveles. Después de estos 10 días, las emociones que emergen de mí son más profundas y más puras. Es como si el circuito que conecta mi cuerpo sensorial con mi cuerpo emocional ahora estuviera más cerca; entonces hay menos resistencia en la comunicación entre estos dos polos. Es algo que jamás había experimentado.

“Al final del infinito Entre ríos púrpura A la fuente regresar”

Arrullo de Estrellas Zoé

La creatividad

Una de las cosas más sorprendentes de esta experiencia fue el poder creativo que emanó de mí. Fue algo totalmente inesperado. Entendí que fue un flujo de energía que yo no podía controlar; simplemente fui testigo de su poderoso caudal.

Una de las reglas era no escribir nada durante estos 10 días. Al inicio sentí que eso era una lástima porque el flujo creativo era tan poderoso que parecía un desperdicio no aprovecharlo. Sin importar eso, me entregué a la corriente y lo disfruté por completo.

En estos días obtuve claridad del camino que quiero tomar como empresario. Inicié a construir lo que titulé “El manifiesto al disfrute”, texto próximo a publicarse. Se me manifestaron un par de cartas por escribir y mandar. Comencé a escribir en mi mente esta recopilación de experiencias. Construí un playlist imaginario con las canciones que me acompañaron. Todo esto, y sin poder documentarlo, una lástima…

Luego lo entendí. Me llegó otro golpe de claridad. No es una lástima no tener las herramientas para documentar la experiencia; en realidad es una gran bendición. Por mucho tiempo pensé que un proceso creativo era una secuencia estructurada y parametrizada para llegar al acto de crear. Casi como una receta. La verdad es que hoy entiendo la creatividad como algo completamente opuesto a un proceso. Hoy veo que todo lo que podríamos crear en esta vida ya existe, solo que no siempre tenemos los conductos para acceder a esas creaciones y materializarlas. Estos días fueron como un cheat code para ver mucho de esas cosas que puedo crear. ¿Pero dónde quedó esa información?

Después de procesar cómo fue este despliegue masivo de mi energía creativa llegué a una analogía suficientemente buena y simple. La creatividad es una energía que fluye, tiene entradasy salidas, y se puede almacenar; como cualquier otro tipo de energía. La mejor forma que tengo para pensar en este tipo de energía es imaginarte una presa, donde en lugar de almacenar agua almacena energía creativa. Antes yo pensaba que esta presa tenía una capacidad baja, digamos que solo podía almacenar 1 millón de litros. Por eso era fundamental que en cuanto llegara la creatividad y llenara un poco esa presa, yo tenía la obligación de prender el generador y aprovechar esa agua para generar un output tangible puntual. Este abordaje está equivocado porque ve a la creatividad como un dragón al que perseguir incesantemente y obsesivamente.

Durante estos días donde sentía la energía creativa entrar en mí pero no había forma de sacarla, entendí que esta energía no solo llega y desaparece, en verdad hay una oportunidad de almacenarla y tenerla latente a ser convocada. Es como si me diera cuenta que la presa no tiene capacidad de 1 millón de litros, su verdadera capacidad es de miles de millones de litros y es imposible entender el volumen real que puede almacenar. Como cualquier presa a cielo abierto, el agua se evapora si no es aprovechada para generar un output tangible. La energía creativa también se degrada y evapora si no es usada. Ahora, ¿cuál es el camino para tener la capacidad de convocar esa energía, rellenar la presa constantemente y tener outputs tangibles de forma consistente?

Para mi esa llave es mantener una práctica espiritual con alta disciplina y firme determinación. Hoy sé que el potencial de mi energía creativa está en máximos históricos y no sé cuál será el output tangible que saldrá de este potencial. Honestamente, no me importa saber cuál es la materialización de todo esto. Lo único que sé es que será magnífico y venga lo que venga será afrontado con total amor y entrega. Para esto, mantengo un compromiso con una práctica meditativa incesante, como lo he hecho por los pasados dos años.

A todo esto, mi amigo Chat me ayudó a hacer una infografía que resume mi analogía.

“Siento que este es el mejor momento Clima fresco, día perfecto Cero nubes en el cielo Una melodía suena en mi celular Hay posibilidades infinitas”

Copa del Mundo Little Jesus

Los sueños

¿Qué es más importante al dormir: soñar o descansar?

¿Qué es más romántico, soñar con alguien o que esa persona sea tu último pensamiento antes de dormir?

¿Qué preferirías: dormir y nunca despertar, o dormir y nunca poder volver a soñar?

Todas estas son preguntas sin respuesta, como los sueños que son información encriptada que muchas veces no vale la pena descifrar. En estos días los sueños que tuve fueron una combinación de un viaje psicodélico potente con un camino de total lucidez y presencia. Como me dijo un nuevo amigo al terminar el silencio: “Muy loco, bro 🤙🏻.”

Así como hay un almacenamiento de poder creativo durante estos días, también hubo un despliegue onírico que jamás había experimentado. Todo comenzó la noche del primer día con un sueño que básicamente era una conversación uno a uno con mi papá, que terminaba con un abrazo largo, profundo, rodeado de lágrimas. Desperté de este sueño llorando y con un profundo sentimiento de amor. Esto fue bastante desconcertante, porque soy una persona con grandes sueños pero que no sueña seguido por las noches. Esto fue el inicio.

Todo se potenció a partir del tercer día. La dinámica de los días está diseñada para que tomes una siesta de 1 hora justo después de comer. Todos los días llegaba a esta siesta con un profundo cansancio físico y mental. Despertarte a las 4 a. m. y haber meditado 6 horas para las 11:00 es una jornada intensa y muy fatigante; esto es excelente para potenciar sueños de nivel “muy loco, bro🤙🏻.”

Estos sueños fueron una erupción hermosa, potente y sublime de mi inconsciente. Como esas imágenes de gigantes volcanes de los cuales salen ríos de lava que fluyen con enorme energía, belleza y sin destruir nada en su camino. Algo que jamás me había pasado era tener un sueño donde yo controlaba el diálogo, no sabía que estaba dormido y mis sentidos navegaban entre saber que estaba acostado en una cama en Candeleda y recostado en un sofá en un sueño.

Las estrellas

Todos los días comenzaban a las 4:00 am cuando sonaba el primer gongazo para despertarnos, esa era la señal de salir del reino de los sueños psicodélicos y entrar al mundo interno. Mi rutina era simple, despertar un poco obnubilado por el horario, tomar un baño rápido (sin lavarme el cabello para no enfermarme), vestirme y dirigirme a la sala de meditación. A las 4:25 sonaba el segundo gong del día avisando que la primer sesión de meditación iniciaría en 5 minutos. Entre las 4:20 y las 4:30 eran de los mejores momentos por una muy simple razón. Las estrellas.

El cielo de Dhamma Sacca a las 4:20 de la mañana es una de las cosas más mágicas que he visto en mi vida. Ese techo de luces parpadeantes estaba potenciado por un estado de conciencia alterado después de días de comer poco, no hablar y meditar 8 horas diarias. Desde hace muchos años he tenido una gran fascinación por las estrellas, desde el entendimiento científico de ellas, como están representadas en el mundo artístico, lo que significan en la mitología y muchas cosas más. Recuerdo que durante mis primeros años de universidad pensaba “si un día no puedes ver las estrellas, solo tienes que mirar más alto.” Esto es verdad generalmente. En Dhamma Sacca podías solo ver al horizonte para apreciar un espectáculo cósmico.

Yo percibía que las estrellas se movían. Una noche conté 5 luces fugaces en 10 minutos. Sentía poder ver nebulas en las alturas. Estos entes celestes comprobaron otro de los argumentos que estoy dispuesto a defender a muerte: mi mundo está hecho para mí, al igual que tu mundo está completamente hecho para ti. Tenemos el privilegio de coincidir y que nuestros universos convergen por un espacio/tiempo finito. Entonces, aprovechemos lo más posible este tiempo.

Las estrellas comprueban este punto para mí porque son un espectáculo sensorial que va más allá del plano físico. Es una experiencia sensible verlas y compartirlas con todos los habitantes de este planeta. Es muy poco probable que algún día alcancemos a llegar a una estrella que no sea el sol, ¿entonces para qué existen? Simplemente son un fenómeno cósmico sobre el cual no tenemos ningún control, como todo en la vida. Si están aquí, es simplemente para disfrutarlas. Para hacer de nuestra vida y nuestras noches un lugar más agradable. Para disfrutar un espectáculo nocturno. Para iluminar mi camino del cuarto a la sala de meditación.

Están hechas para mi. Para ti.

“Hoy que tú estás conmigo Yo no sé si está pasando el tiempo o tú lo has detenido Así quiero estar por siempre Aprovecho que estas tú conmigo Te doy gracias por cada momento de mi vivir Tú cuando mires para el cielo Por cada estrella que aparezca amor es un “te quiero””

Abrázame Muy Fuerte Juan Gabriel

El trabajo

Antes de iniciar estos 10 días platicaba con varios amigos y el factor que causaba más impacto era el hecho de pasar 10 días en silencio. Yo no estaba preocupado por eso, me llamaba más la atención lo que Dani y Ramón me anticipaban; vas ahí a trabajar. En verdad no comprendía a qué se referían con el término “trabajo” en este contexto. Esto se volvió completamente claro al final del primer día.

Durante todo el curso los días tenían un horario exigente y bastante estricto con el objetivo de maximizar lo más posible tu trabajo. Trabajo quiere decir sentarte, no moverte por el mayor tiempo posible y hacer la práctica de vipassana con firme determinación. Esta técnica de meditación tiene la particularidad de estar centrada en observar las sensaciones del cuerpo y buscar no reaccionar a ellas. Yo me sentía muy capaz de hacer esto después de varios años de meditar, estos días me ayudaron a ver claramente como aún me queda un camino casi infinito que recorrer.

La meditación de 4:30 a 6:30 en general era bastante disfrutable, tu cuerpo está suficientemente fresco para poder concentrarte y moverse poco por esas dos horas. Los problemas iniciaban alrededor de las 10:00. Cuando mantienes una postura sentado por más de 40 minutos tu mente empieza a quejarse y gritar cada vez más fuerte, estos gritos son proyectados a tu cuerpo como dolor. No es cualquier dolor, es el dolor físico más profundo que he experimentado en mi vida. Ante todo esto la práctica te dice, observa el dolor y no reacciones. Suena estúpido, si lo único que hay que hacer para parar el dolor es moverse ¿por qué no hacerlo? Hoy entiendo que detrás del dolor, está el amor.

“Se preguntarán qué es lo que hacemos cantándole al amor Mientras el mundo se va al carajo Ni más ni menos que, nuestro trabajo Nuestro trabajo Cada cual sabrá, qué hacer cuando el barco se hunda Con el casco abierto por el impacto de la roca Ni más ni menos que, lo que le toca Lo que le toca”

Nuestro trabajo / Los puentes Jorge Drexler

El dolor

“El dolor es inevitable, sufrir es opcional.” Esa es una frase que ha estado deambulando mi vida durante los últimos meses, me la dijo mi amigo Borja en una de nuestras pláticas semanales donde hablamos horas por teléfono. Pensaba que esa oración tiene mucho sentido cuando el dolor no es físico, cuando es un poco más abstracto. Cuando la he comentado en cenas o cualquier tipo de convivio muchas personas me dicen que es un abordaje típico para un estoico, cuando escuchaba eso era un poco desconcertante para mí porque creo que es un poco incompleto solo entenderlo desde el estoicismo. Hoy tengo un poco más de claridad sobre cómo el dolor es inevitable y el sufrir es totalmente opcional.

Uno de los conceptos que más se me impregnaron del vipassana fue Adhitthana, que quiere decir “firme determinación”. Es un elemento fundacional tanto de todo el andamiaje filosófico de la práctica, como de los 10 días que pasas meditando por horas. A partir del día 3 o 4 (los tiempos son borrosos al recordarlos) comienzan las meditaciones adhitthana, que básicamente quiere decir que te sentarás por al menos una hora con la intención de hacer vipassana y no mover tu cuerpo. Ni un solo músculo. Esto quiere decir estar sentado en tu postura de meditación favorita, por al menos 60 minutos, navegando el mar interno que puede ser tan aterrador como el mar de Bering en una tormenta o tan tenue y cálido como el Mediterráneo en agosto. Ese navegar es tan doloroso como reconfortante, y el momento en el que llegas a puerto la sensación es de una completa felicidad absoluta.

Cuando inician las meditaciones adhitthana mi cuerpo llevaba ya varios días de desgaste, pasando varias horas sentado en la misma postura. La mente se encontraba en un un estado erosionado, donde el desgaste la ha tallado poco a poco y podía comenzar a ver la escultura que está debajo del bloque de mármol que es nuestro interior. En este punto podía sentarme entre 30 y 40 minutos sin ningún dolor y como una mente más o menos estable. El problema iniciaba en el minuto 31. Ahí es donde comenzaba a sentir algo del dolor físico más profundo que he tenido en mi vida. Digo esto desde un punto donde sé que el dolor físico que sentimos como hombres muchas veces está sobredimensionado, donde el meme de gripa masculina vs parto describe a la perfección lo que quiero decir. Esto era un dolor físico profundo y real, tan real como las proyecciones que todos los días nuestra mente genera. Entonces, era una ilusión.

**

De un momento a otro todo cambió. En un instante el dolor en las rodillas y la espalda alta era completamente insoportable, pero la firme determinación entra y lo único que hay que hacer es observar ese dolor y no reaccionar ante él. Simplemente reconocerlo por medio de la atención. En cuestión de un segundo el dolor se transformó en una sensación de liberación de energía muy difícil de describir, la mejor analogía es como esa primera bocanada después de estar mucho tiempo bajo el agua. La desesperación de no saber si iba a lograr superarlo es completamente anestesiada por una profunda inhalación que trae una paz profunda. Sentía eso en todo mi cuerpo. Ese desvanecimiento total del dolor que se transformó en un estado de completa dicha donde el cuerpo físico se convirtió en un elemento mucho más sutil.

Ahí entendí un nivel más de “El dolor es inevitable, sufrir es opcional.” El dolor no es inevitable, es totalmente subjetivo y depende de a lo que nos referimos con dolor. Lo inevitable es transitar las sensaciones que generamos todos los días ante los estímulos externos del mundo. Puedes transitar esos estímulos con ecuanimidad y con una perpetua dicha interna, o puedes reaccionar constantemente generando un dolor al cual tendrás que afrontar y probablemente sufrir en el proceso. Todo depende de la decisión que tomes ante cada situación, y el sentir este transmutación física del absoluto dolor a la dicha me hizo entender la profundidad de ese proceso. Hoy que veo eso, es imposible no verlo.

“I’m breaking, I hide it well ‘Cause I can’t afford to replace the shell And the anxious end up alone ‘Cause there are far too many things we can’t control As we go through trying times”

Trying Times James Blake

La amistad

Los tiempos libres fueron muy reveladores. Uno de mis hobbies favoritos es pensar, literalmente dejar fluir las ideas que llegan a mi y que generalmente convergen o en un chiste que me parece hilarante y que mi audiencia interna se caga de risa, en conceptos abstractos que disfruto desentrañar y entender, o en ideas tangibles generalmente orientadas hacia un escrito que quiero hacer o en una idea de negocio interesante. Un concepto que estuvo constantemente rondando esos rincones de mi cabeza fue la amistad. La materialización de este sendero de pensamiento fue una frase

“Ojalá todo mundo encuentre al __________ (pon el nombre de alguno de tus mejores amigos en ese blank) de su vida.”

Yo puse cinco nombres en esa línea (RGBGM). También hoy entiendo que la cantidad de nombres que puedes poner en esa línea es infinita y pensar que hay un número máximo es un error igual de importante como poner cualquier nombre solo por el hecho de haber compartido muchas experiencias en conjunto. Cuando pensaba en cada una de las 5 personas que completan el blank de esa frase para mi, me emergía el mismo cúmulo de sentimientos; una total admiración, agradecimiento profundo, una risa espontánea y un acentuado sentimiento de apoyo mutuo. Eso es la amistad.

Por mucho tiempo he pensado que los mejores amigos no son las personas a las cuales les hablas o te acompañan en los momentos difíciles. Los grandes amigos son esas personas a las cuales les marcas cuando una de las mejores cosas en tu vida acaban de ocurrir, y sabes que les dará un genuino gusto saber eso que te acaba de pasar. Eso es porque la amistad es una de las relaciones más generosas que puede existir entre dos personas, es lo totalmente opuesto a la envidia. Cuando alguien te comparte que está pasando por algo difícil o le ocurrió algo complicado, es muy fácil apoyar desde un punto de vista de superioridad o simplemente sentir lástima por él. Muchas veces eso viene de una perspectiva arrogante donde se piensa algo como “Sabía que le pasaría algo así, se lo dije” o “Pobre, ojalá encuentre el camino correcto.” Es mucho más difícil ver a tu amigo triunfar y pensar “Que felicidad que esté pasando por eso, siempre supe que algo así le ocurriría.” La envidia corroe a una amistad hasta poder llegar a hacerla casi una competencia de ver quién tiene la “mejor vida”. Que total idiotez.

Escribo esto desde un punto muy honesto, sería totalmente mentiroso considerar que yo siempre he estado del lado de cero envidia en una amistad. Somos humanos y es imposible que jamás hayas sentido esa pequeña envidia que carcome tu corazón. Desde las personas más santas de la historia pasaron por momentos de envidia y confusión durante sus vidas, al final desde Buda, Jesús, o el profeta que quieras, nacieron como humanos y dedicaron años para purificar sus almas. La amistad puede llegar a ser eso, uno de los caminos de purificación más hermosos que pueden existir.

Este es un buen momento para reflexionar sobre las personas a tu alrededor. ¿Qué amigos tengo que me causan un poco de envidia su vida? ¿De qué personas a mi alrededor me siento “superior”? Hay que cortar de raíz esas emociones porque lo único que hacen es astillar tu corazón, y en mi experiencia el antídoto a esto es entender que todo es perfecto. Cuando a la gente a mi alrededor les pasan cosas tanto increíbles como desafortunadas hoy pienso, “que bueno que está transitando esto, estoy seguro que podrá superarlo y estaré ahí para atestiguar su camino.” Lo único que queda es compartir el mayor amor posible en el camino y reírte con tus compas del escabroso y divertido terreno que nos toca navegar.

“Don’t you hear the music? Don’t you feel the happy beat? Bring your partner, dance with me We will dance to our own song And whirl around All you children, gather ‘round We will dance, togethеr”

All You Children Jamie xx

La familia

Llegó un punto en mi vida en el que me di cuenta que muchas de las cosas que me dijeron por años mi papá y mamá son reales. Fui un niño con mucha inquietud intelectual y con alta energía física, eso me llevó por un camino autodidacta en muchos tópicos. Por ejemplo, mi canal favorito de niño era el History Channel en sus buenas épocas; justo antes de que todo fuera alienígenas ancestrales y Pawn Shop (programas que también son parte de la epítome de la televisión contemporánea). Consumí muchos documentales por años y sentía un hit de felicidad cuando tenía datos random que la gente no conocía, hoy veo cómo desde pequeño ese ego se fue alimentando poco a poco.

Durante los últimos 20 años la relación con mi familia nuclear ha evolucionado y hoy creo que está en el mejor momento de la historia. Tengo largas y tendidas pláticas con mi papá, o más bien él tiene grandes y tendidas pláticas conmigo mientras yo le escucho con atención y fascinación. Toda la vida he tenido profundas conversaciones con mi mamá, y hoy están en un punto donde ella es una de mis mejores amigas. Es una de las personas más inteligentes y agudas que conozco. Me siento por largas horas con mi hermano, reflexionando sobre lo que nos depara en la vida y cómo afrontaremos esas cosas. Juntos.

El párrafo que acabo de escribir me era inconcebible hace un par de años. Si el Ab de hace 8 años lo leyera tendría un muy alto escepticismo al respecto, probablemente pensaría que él no escribiría eso.

¿Qué cambió?

Simplemente entiendo que estas 3 personas han sido y serán de las personas más importantes en mi vida. También ayuda infinitamente darme cuenta que jamás me han lastimado, y si alguna vez lo hicieron, no fue con dolo o mala intención. Simplemente la vida se complica y todos tenemos días difíciles. Igualmente el entendimiento del tiempo es algo fundamental, saber que todos estamos caminando al mismo ritmo hacia la muerte. Llegará el día donde alguno de nosotros no estará en este plano, y cuando llegue ese día, sé que estaré feliz. Feliz porque la muerte es la mayor promoción que hay en esta vida, y estaré contento de haber tenido la oportunidad de haber coincidido con estas 3 magníficas personas por lo menos por 34 años. Qué suerte poder haber sido parte de esto.

“El miedo me quiere paralizar Y encuentro algo que me hace caminar Me dejo en esta redención Es tu amor mi única y completa salvación Y quiero agradecer A mi padre y a mi madre ahora que los tengo aquí Por traerme y por cuidar de mí Los amo por hacerme lo que soy y lo que fui”

El Mundo en Que Nací Café Tacvba

La conclusión

En la 7ª u 8ª noche, durante mi caminata rutinaria antes de dormir, pensé en Pollo, uno de mis mejores amigos. Específicamente recordé una conversación que tuvimos hace un par de años, donde me platicó que de pequeño su papá le decía a qué venimos al mundo: “Vienes al mundo a divertirte.” Hay una alta probabilidad de que ya no recuerde la anécdota tal cual fue, pero ese no es el punto.

Durante mi reflexión comencé a preguntarme: ¿a qué venimos al mundo? Venir a divertirnos se me hace una respuesta incompleta. ¿Qué pasa si para ti la diversión es lastimar a los demás, hacer daño o engañar al prójimo? Esta definición es muy riesgosa porque la diversión es muy subjetiva y variable para cada quien.

Luego comencé a pensar en la definición que yo sostenía antes de estos 10 días: “Venimos al mundo a conocernos a nosotros mismos.” Por años estuve muy satisfecho con esta definición. Es profunda, con tintes filosóficos, y da suficiente espacio para que exploremos nuestras vidas. Pero tiene el mismo problema fundamental: puedes justificar hacer daño a tu entorno bajo el estandarte de que es un proceso de autoconocimiento. Mi lógica tenía una falla fundamental.

Seguí reflexionando al respecto y hoy tengo la siguiente iteración. Hoy veo que venimos al mundo a ejercer la mayor cantidad de amor que nos sea posible. Hoy reafirmo cómo el amor es un vector unidireccional que apunta únicamente al dar. No existe el amor que espera algo a cambio. Al actuar con amor renuncias al resultado y te rindes a lo que Dios tenga para ti. Esto no quiere decir tener una actitud displicente y hedonista ante la vida; esto quiere decir actuar en el mayor nivel de conciencia posible en todo momento. Ese nivel de conciencia es el amor.

En estos días tuve varios momentos de sentir un amor tan profundo que no podía dejar de llorar por varios minutos. Ahí es donde entendí que esta vida tiene su asiento de conductor en el amor, en nada más.

Actuar desde el amor es una decisión que tomamos en cada momento que estamos vivos. Es actuar con conciencia. Actuar desde nuestra esencia. Desde nuestro ente más divino. A eso venimos al mundo.

“Mientras uno esté vivo, debe amar lo más que pueda.”

Baile Inolvidable Bad Bunny

El bocata y el vermut

Termino de escribir esta versión de mis reflexiones el martes 18 de agosto de 2026 desde un departamento en Malasaña, Madrid. Dos días después de que terminó el retiro. Tengo una energía incesante para continuar mi camino de forma incansable, con total rendición ante la vida, y con una flama perpetua de amor. También entiendo que este retiro marcó el fin del primer cuarto de mi vida, escribo esto para agradecerles a las personas que me formaron durante estos 34 años iniciales y para contarte cómo fue el parteaguas en el primer

Ah, y “Un bocata de calamar y un vermut, por favor” fueron las primeras palabras que le dije a alguien al llegar de este retiro. Son las palabras que arrancaron esta nueva etapa.

“♫ ”

Dream 8 (late and soon)

Max Richter

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